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Volver al trabajo después del postnatal es uno de los momentos más desafiantes para muchas madres. Entre la emoción de retomar la vida laboral y la preocupación por el bienestar del bebé, surge una pregunta clave: ¿cómo compatibilizar la lactancia materna y trabajo sin dejar de priorizar a tu hijo o hija?
En Chile, este tema ha ido tomando cada vez más relevancia, especialmente en el contexto de la promoción de la lactancia y el reconocimiento de la lactancia materna como un derecho, tanto para la madre como para el bebé. Si estás enfrentando este proceso, aquí encontrarás información práctica, respaldo legal y recomendaciones para mantener la lactancia materna incluso después de reincorporarte a tu trabajo.
Aunque muchas madres quisieran mantener la lactancia materna exclusiva durante más tiempo, la realidad laboral hace que esto no siempre sea fácil. En Chile, el postnatal permite acompañar al bebé hasta los 6 meses, lo que coincide con la recomendación de lactancia exclusiva. Sin embargo, luego de ese periodo, comienza el desafío de combinar la lactancia y trabajo.
Es importante saber que no existe una única forma correcta de hacerlo. Algunas madres optan por continuar amamantando directamente, otras deciden extraerse leche y combinar métodos, incluyendo formas materna distintos del amamantamiento directo. Lo esencial es tomar una decisión informada, que respete tanto tus necesidades como las de tu bebé.

Uno de los aspectos más importantes es comprender que la lactancia materna como un derecho está protegida por la legislación chilena. Esto forma parte del derecho de la niñez, ya que garantiza que todo niño menor pueda recibir el mejor alimento posible durante sus primeros años de vida.
Actualmente, la ley establece que las madres tienen derecho a disponer de al menos una hora diaria dentro de su jornada laboral para amamantar a sus hijos o alimentarlos. Este derecho se mantiene incluso si el bebé está al cuidado de terceros, como familiares, sala cuna o cuidadores.
Además:
Este marco legal busca no solo facilitar la lactancia y trabajo, sino también reconocer el derecho al amamantamiento libre, tanto en espacios laborales como en la sociedad en general.
Para muchas mujeres, extraerse leche se transforma en la principal estrategia para mantener la lactancia al volver al trabajo. Este método permite que el bebé siga recibiendo leche materna, incluso cuando la madre no está presente.
La extracción también permite implementar métodos de alimentación distintos del amamantamiento directo, como mamadera, vasito o cuchara, dependiendo de la edad del bebé.
Una vez que logras extraerte leche, es fundamental almacenarla correctamente para asegurar su calidad:
Siempre rotula los envases con la fecha y hora de extracción. Para descongelar, hazlo en el refrigerador o a baño maría. Evita el microondas, ya que puede destruir nutrientes importantes.
La siguiente tabla de Bebes y más, da cuenta de cuánto nos puede durar la leche según temperatura y de dónde la guardes.

Otro punto clave en la lactancia y trabajo es el entorno laboral. La legislación y las recomendaciones de salud indican que los empleadores deben presentar condiciones adecuadas de higiene comodidad para que las madres puedan extraerse leche o amamantar.
Esto implica:
Los prestadores institucionales de salud también cumplen un rol importante, ya que promueven la implementación de salas de lactancia y educan sobre la importancia de estos espacios.
Además, se busca mantener en un lugar público una cultura de respeto hacia la lactancia, evitando la discriminación hacia mujeres embarazadas o niños que necesiten ser alimentados.
Parte de la evolución social en torno a la lactancia ha sido avanzar en reconocer el derecho al amamantamiento libre. Esto significa que las madres pueden alimentar a sus bebés en cualquier lugar, sin ser cuestionadas o discriminadas.
Este derecho aplica tanto en espacios públicos como privados de acceso público, incluyendo:
La normalización de esta práctica es clave para fortalecer la promoción de la lactancia y garantizar el respeto hacia las madres y sus hijos.
No siempre será posible continuar con lactancia directa, y eso también es válido. Existen alternativas distintos del amamantamiento, como:
Lo importante es que estas decisiones se tomen informadamente, sin culpa, considerando siempre el bienestar del bebé y la madre.
Aunque muchas veces se asocia la lactancia con los primeros meses, organismos internacionales recomiendan continuarla hasta al menos los 2 años o más. Esto refuerza el concepto de que la alimentación de un niño menor no se limita solo a la etapa inicial.
Mantener la lactancia en un menor de dos años aporta beneficios como:
Por eso, compatibilizar lactancia y trabajo no solo es posible, sino también recomendable si así lo deseas.
Finalmente, es fundamental recordar que cada experiencia de lactancia es única. Si bien existe una fuerte promoción de la lactancia, también es importante respetar las decisiones individuales.
La mejor forma de vivir este proceso es informada, acompañada y sin presión. Ya sea que decidas continuar con lactancia exclusiva, mixta o suspenderla, lo importante es que tanto tú como tu bebé estén bien.
La lactancia y trabajo pueden convivir si existen las condiciones adecuadas, tanto a nivel personal como social. En Chile, los avances en legislación y conciencia han permitido fortalecer la idea de la lactancia materna como un derecho, promoviendo espacios más amigables para madres y bebés.
Desde el derecho a amamantar a sus hijos, hasta la posibilidad de extraerse leche en condiciones dignas, cada paso cuenta para apoyar a las madres trabajadoras.
Recordemos que garantizar la lactancia también es parte del derecho de la niñez, y como sociedad debemos seguir avanzando para protegerlo, respetarlo y promoverlo en todos los espacios.